Enfermedad renal

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Trasplante renal de donante vivo

El trasplante renal de donante vivo es la terapia renal sustitutiva que ofrece los mejores resultados de salud y de calidad de vida a los pacientes con enfermedad renal. No es necesario hacer diálisis para recibir un trasplante y, de hecho, es mejor para la salud y la calidad de vida trasplantarse de forma preventiva.

El donante renal debe ser donante altruista, es decir, hacer la donación sin recibir nada a cambio y sin que exista ninguna presión psicológica, social ni económica. Cualquier persona sana puede ser donante vivo de riñón, y no es necesario estar emparentado ni ser del mismo grupo sanguíneo.

Los resultados del trasplante de vivo, en cuanto a supervivencia del injerto, son ciertamente mejores que los del trasplante de donante fallecido. Esto se debe a que se trata de órganos sanos, de personas en perfecto estado de salud, en general más jóvenes y no sometidos al daño que puede producir sobre el órgano la enfermedad, que llevó a la muerte del donante o los fenómenos hemodinámicos, hormonales e inflamatorios que se producen en el momento del fallecimiento, ya sea por muerte encefálica o por parada cardiaca irreversible. Y estos resultados se han demostrado mejores, aunque el donante no esté familiarmente relacionado, siendo similar la supervivencia del riñón para el caso de esposos o donantes no familiarmente relacionados que para hermanos o familiares directos no idénticos inmunológicamente (respecto al tipaje HLA).

Para ser donante hay que pasar una serie de pruebas médicas y analíticas muy exhaustivas. Se tiene que estar en perfecto estado de salud, sin tener enfermedades graves en el momento de la donación.

Actualmente, el número de donantes fallecidos es inferior al de personas en lista de espera, por lo que en general hay que pasar unos años en diálisis hasta que recibamos un trasplante. Sin embargo, en caso de tener a alguien interesado en donarte un riñón, puedes hablar con el equipo de nefrología para que te deriven a un centro con programa activo de trasplante renal de donante vivo.

La nueva legislación que permite a los donantes coger la baja laboral.

También es importante saber que…

  • El trasplante renal de donante vivo se suele poder hacer, aunque donante y receptor no sean del mismo grupo sanguíneo.
  • Si existe alguna incompatibilidad entre el donante vivo y su receptor, se puede llevar a cabo el trasplante renal de donante vivo cruzado.
  • El donante renal no tiene que tomar ninguna medicación para ni por ser donante, pero a partir de la donación seguirá controles de forma regular e indefinida por un equipo de nefrología.
  • La cirugía del donante renal se realiza por laparoscopia, es decir, se introducen unos pequeños tubos que separan el riñón, y luego éste se saca por un pequeño corte lateral. Los riesgos de la cirugía son mínimos, aunque existentes, por lo que el urólogo (cirujano que lleva a cabo la operación) los explicará con detalle antes de decidir si completar el proceso de donación.
  • Durante todo el proceso de trasplante renal de donante vivo, se lleva a cabo un acompañamiento muy cercano, tanto para donante como para receptor, para resolver las dudas que puedan surgir en cada momento.
  • Cuando una persona puede ser donante, después de completar los estudios y ser evaluado por un comité de expertos, debe acudir a un Juzgado para confirmar que toma la decisión de forma libre, altruista, sin presiones psicológicas, sociales ni económicas, y con toda la información necesaria.
  • El donante renal se evalúa con estudios detallados de función renal en sangre y orina, se examina la presencia de otras enfermedades, se controla de forma estricta la presión arterial, y se realizan estudios de imagen para evaluar de forma exhaustiva la función de los riñones. Solo en caso de tener una función renal excelente, se puede optar a ser donante renal.
  • En cualquier momento del proceso, el donante puede retirar su consentimiento de donación.
  • Es posible ser donante altruista, es decir, donar un riñón sin saber quién va a ser el receptor.
  • Existen muchos personajes famosos que han recibido o donado un riñón para trasplante renal de donante vivo. Tina Turner, Selena Gómez, José Corbacho, Javier Solana son algunos de ellos.

Anna Manonelles Montero,
MD PhD Servei de Nefrologia – Unitat de Trasplantament Renal. Hospital Universitari de Bellvitge

Infografía cedida por el Servicio de Nefrología del Hospital Universitario Dr. Peset de Valencia.

Seguro que te preguntas

¿Por qué el trasplante?

Es una opción que siempre se tiene que ofrecer a las personas con enfermedad renal crónica, teniendo en cuenta que es la que más beneficios tiene en términos de calidad de vida y supervivencia a largo plazo.

¿Cuáles son las opciones de donante? 

Las opciones para recibir un trasplante renal son que el órgano proceda de un donante vivo o de un donante cadáver. Existen ciertas diferencias que es importante conocer. El trasplante renal de donante cadáver, aunque es una muy buena opción, se debe tener en cuenta que es un órgano que procede de una persona que ha fallecido por algún motivo y que durante todo el proceso hasta el trasplante se producen unos daños sobre ese órgano que hacen que comprometan su supervivencia y capacidad de funcionar. En cambio, cuando hablamos de trasplante de donante vivo, se trata de una persona sana que voluntariamente se somete a una serie de pruebas para confirmar que su función renal es excelente. En este caso, el proceso de extracción e implantación del órgano se va a producir en una situación mucho más controlada y rápida, por lo que a largo plazo ese órgano funcionará mejor y esto se traducirá en una mayor supervivencia tanto del paciente como del propio órgano. Además, si se realiza la evaluación con tiempo, es posible trasplantarse de donante vivo sin tener que hacer diálisis, siendo así los resultados todavía mejores.

¿Quién puede beneficiarse de un trasplante de donante vivo?

En principio, cualquier enfermo renal puede ser candidato a recibir un trasplante de donante vivo. Incluso, en los casos en los que los receptores presenten comorbilidades u otras enfermedades que hacen que sean procesos más complejos, ya sea quirúrgicos o médicos, es mejor el trasplante de donante vivo.

¿El grupo sanguíneo puede ser una limitación para recibir un trasplante de donante vivo?

El grupo sanguíneo es una limitación cuando es un órgano procedente de donante cadáver. Es decir, cuando una persona está en lista de espera para recibir un trasplante de donante cadáver, siempre se hace de acuerdo con su grupo sanguíneo. Pero si es un órgano de donante vivo, siempre se tiene un margen para preparar ese trasplante y eso permite que se pueda realizar en muchos casos una terapia de desensibilización, es decir, de preparación del receptor retirando los anticuerpos contra el grupo sanguíneo de ese potencial donante.

¿Qué opciones existen para aquellas personas en las que no hay compatibilidad? 

En el caso de que exista alguna incompatibilidad, como pueden ser que existen defensas frente a una sangre diferente a la del propio receptor (aumentando el riesgo de rechazo), que el donante sea de edad mucho más avanzada que el receptor, o que haya diferencias de tamaño entre donante y receptor, etcétera, existe una tercera opción que es el trasplante renal de donante cruzado. Una opción que sigue siendo recibir un trasplante de donante vivo, con todas las ventajas que eso implica. La diferencia es que como no puede ser directo, se hace a través de una plataforma controlada y ejecutada por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). En definitiva, se trata de un trasplante renal de donante vivo, con la peculiaridad de que se realiza entre un donante y un receptor que no se conocen, fruto de un intercambio entre los donantes de dos o más parejas que son incompatibles.

¿Se tiene que hacer diálisis antes de recibir un trasplante?

Cuando un paciente tiene enfermedad renal crónica, es esencial valorar la situación antes de que reciba terapia renal sustitutiva renal, ya sea diálisis o trasplante, teniendo en cuenta que la mejor estrategia, en términos de salud y de calidad de vida, se obtiene con la opción de trasplante de donante vivo de forma anticipada. Es decir, que este trasplante se realice cuando los riñones propios ya no funcionan y se requiere de terapia sustitutiva.

¿Qué riesgos tiene para el donante?

Cuando se evalúa a un posible donante vivo, lo primero que se hace es explicarle que esta decisión es totalmente altruista y voluntaria, es decir, sin ninguna presión psicológica, económica ni social. Esta persona se tendrá que someter a toda una serie de evaluaciones, tanto de la función de los riñones, como de sangre, orina, etcétera. Se realiza un estudio de otras posibles enfermedades, así como un asesoramiento muy estricto en cuanto a los factores de riesgo cardiovascular, como son hipertensión, diabetes, obesidad, sedentarismo, tabaco, etcétera, ya que todo este conjunto de factores de riesgo también daña a los riñones. En definitiva, se tiene que garantizar que esta persona con una buena función renal cumple los requisitos para ser donante, y ser consciente que tendrá que mantener hábitos de vida saludables como la población general.

Esto implica, además, que esta persona pasará de tener dos riñones a tener solo uno y que ese riñón compensará el hecho de haberse quedado solo. Asimismo, existe un riesgo muy bajo de que a largo plazo esta persona sufra enfermedad renal crónica; menos del 1% a los 15-20 años tras donar el riñón.

¿Cómo puede el paciente encontrar a su donante? 

Es bastante probable que se sienta perdido, que no sepa cómo empezar a buscar a un donante de riñón. Cuando en la consulta le expliquen las opciones de tratamiento renal sustitutivo, puede preguntar al equipo médico. En cualquier caso, quizás incluso le parezca raro pedir una donación renal, pero hay cosas que puede hacer para facilitar la búsqueda de un donante vivo. Puede empezar preguntando a sus amigos y familiares. Aunque no siempre, los familiares suelen ser buenos candidatos para la donación renal. Es importante que practique contando su caso, ya que la insuficiencia renal es un trastorno que no se ve. Es posible que muchos de sus conocidos no sepan siquiera que usted tiene insuficiencia renal y necesite un trasplante. Quizá sea difícil hablar de ello, pero necesitar un riñón para poder vivir más y mejor no es algo de lo que haya que avergonzarse. No descarte a nadie. Empiece por los familiares. Son los que más probabilidad tienen de ser compatibles. Después piense en amigos y conocidos.

Datos que debes saber

  • De los más de 100.000 trasplantes de riñón que se realizaron en 2023 a nivel mundial, un 39% son de donante vivo 

Fuente: Observatorio Mundial

  • De 10 a 15 años es el promedio de duración de los trasplantes renales de donante fallecido, frente a los 15-20 años cuando son de donante vivo.

Fuente: Fundación Americana de Riñón 

  • 2010 fue el año en el que se puso en marcha en España el Registro Nacional de Donante Vivo Renal, mediante una plataforma a disposición de todos los equipos de trasplante renal español.

Fuente: Organización Nacional de Trasplantes

  • Menos del 1% es el riesgo que existe de que una persona sufra una enfermedad renal crónica a los 15-20 años de haber donado un riñón.