Enfermedad renal

Tipos de enfermedad renal

Volver

Enfermedades glomerulaes

La glomerulonefritis o enfermedad glomerular es un tipo de enfermedad renal causada por un daño en los glomérulos (filtros pequeños de los riñones) debido a la sobre activación del sistema inmunitario. Este daño significa que los glomérulos no pueden hacer su trabajo de eliminar los desechos y los líquidos como deberían. La glomerulonefritis puede aparecer de repente (aguda) o progresivamente (crónica).

Las enfermedades glomerulares tienen diferentes nombres para identificarlas dependiendo de la parte del glomérulo que se ve afectada.

La causa más común de enfermedad glomerular es la Diabetes Mellitus, produciendo la nefropatía (glomerulonefritis) diabética. Otras menos frecuentes son las glomerulonefritis producidas por las enfermedades autoinmunes, las relacionadas con infecciones, con medicamentos o los trastornos genéticos del riñón. Por lo general, se necesita una biopsia de riñón para diagnosticar la enfermedad glomerular no diabética.

A través de la biopsia, el profesional sanitario examina una pequeña muestra de tejido del riñón bajo un microscopio para buscar signos de daño renal y poder ponerle “nombre” y “apellido” a esa enfermedad glomerular en función de la parte del glomérulo afectada y del tipo concreto de afectación.

Seguro que te preguntas

¿Qué es una enfermedad glomerular?

El glomérulo es la unidad fundamental o funcional de un riñón, que tiene la función de filtrar la sangre y eliminar las sustancias a través de la orina para depurar la sangre y evitar que otras sustancias, como son las proteínas, se puedan perder. Cuando ese filtro no funciona, se pierden sustancias y se puede generar proteinuria y hematuria, que es lo que da lugar a esa enfermedad glomerular, que puede ser producida por distintas causas, pero que todas afectan al trabajo de filtrado provocando esa enfermedad.

¿Qué es la hematuria?

La hematuria es la presencia de sangre en la orina. Es decir, la presencia de hematíes o glóbulos rojos, que son las células que forman parte de la sangre en la orina. Cuando el número de hematíes en la orina es reducido, se habla de micro hematuria, es decir, que son microscópicos, ni siquiera se llega a ver con el ojo humano. Cuando hablamos de macro hematuria o hematuria macroscópica, en la que cambia totalmente el color de la orina, que se vuelve de un color similar al de la coca cola. Cuando ese color aparece, la orina nos está avisando de que probablemente haya una alteración a nivel glomerular y es importante hacer un estudio en el paciente.

¿Qué es la proteinuria?

La proteinuria es cuando hay una mayor cantidad de proteína en la orina y puede significar un daño en los riñones. Los riñones son órganos que filtran el exceso de agua y desechos en la sangre para producir orina. Las proteínas son moléculas grandes que son esenciales para que el cuerpo trabaje bien y la albúmina es la proteína más importante.

¿Qué es un síndrome nefrótico y nefrítico?

Los síndromes nefrótico y nefrítico son dos de los síndromes clínicos más importantes dentro de la nefrología clínica y dentro de lo que es la patología glomerular. El síndrome nefrótico es causado por diversos trastornos que dañan los riñones. Este daño ocasiona la liberación de demasiada proteína en la orina. La glomerulonefritis membranosa es la causa más común en adultos.

Entre las consecuencias está el edema, la hinchazón de las piernas, y la albúmina, que es la principal proteína, y cuando está a niveles bajos en sangre se llama hipo albúmina. Si uno suma albúmina baja, la presencia de proteínas en sangre y edema, eso se llama síndrome nefrótico. El síndrome nefrítico es un conjunto de manifestaciones clínicas causadas por un proceso inflamatorio en el glomérulo (unidad fundamental o funcional de un riñón). Se produce disminución de la filtración glomerular, con retención de sodio y agua, y el síntoma clave es la hipertensión. Además, suele acompañarse de fracaso renal agudo. Es decir, que el riñón deja de funcionar de forma brusca cuando aparece este síndrome.

¿Qué tratamientos inmunosupresores existen y cuáles son sus efectos secundarios?

Los tratamientos inmunosupresores disponibles para la patología glomerular son muy variados. Los más básicos son los glucocorticoides, como la prednisona, que es el más conocido. Se trata de un potente antiinflamatorio, pero que es insuficiente para tratar muchas de las enfermedades glomerulares. Con el tiempo, han ido apareciendo otras opciones. Actualmente, existen varios tipos de medicamentos inmunosupresores que se utilizan en la práctica clínica, incluyendo corticosteroides, inhibidores de la calcineurina como la ciclosporina y el tacrolimus, agentes antimetabolitos como el metotrexato y la azatioprina, y anticuerpos monoclonales como el rituximab y el infliximab.

Todas estas opciones ayudan a controlar nuestro sistema inmune, nuestras defensas, para evitar esa formación de inmunocomplejos. Hay que evitar ese depósito a través de estos fármacos inmunosupresores.

En cuanto a sus efectos secundarios, estos medicamentos pueden generar dolor de cabeza y temblores, calambres musculares, fatiga, aumento de colesterol y sensación de hormigueo.

¿Qué es la nefro protección y qué medicamentos existen?

La nefro protección son todas aquellas medidas que van dirigidas a proteger el riñón y a evitar que progrese la enfermedad renal crónica. Esto incluye desde hábitos de vida, como restringir la sal, hacer ejercicio, evitar el tabaco y el alcohol, hasta el uso de fármacos que van dirigidos a reducir la proteinuria. Estos fármacos actúan como nefro protectores que se dirigen a estabilizar la pérdida de la función renal a lo largo de los años. Cada vez se cuenta con tratamientos más potentes, que además son cardio protectores, ya que no hay que olvidar que muchas de las complicaciones que tienen estas personas con cardiovasculares.

¿Qué es una biopsia renal?

Se trata de un procedimiento a través del cual se extrae una pequeña muestra de tejido del riñón para poder examinarla con un microscopio e identificar si hay signos de lesión o enfermedad. Esta prueba sirve para diagnosticar una enfermedad renal, para determinar la gravedad de una enfermedad renal ya conocida o para controlar el tratamiento.

¿Qué riesgos tiene una biopsia renal?

Sangrado. La complicación más frecuente es la presencia de sangre en la orina que, por lo general, desaparece en pocos días. En muy pocos casos se puede sufrir un sangrado grave que requiera una transfusión de sangre. Y, en raras ocasiones, es preciso realizar una cirugía para controlar el sangrado.

Dolor. Es frecuente sentir dolor en el sitio donde se realiza la biopsia, pero suele durar unas horas.

Fístula arteriovenosa. Si la aguja con la que se realiza la biopsia daña accidentalmente las paredes de una arteria o una vena próximas, se puede formar una fístula (unión anormal) entre ambos vasos sanguíneos. Normalmente, este tipo de fístula no produce síntomas y se cierra de forma natural.

Otros. En raras ocasiones puede ocurrir una acumulación de sangre (hematoma) alrededor de un riñón que se infecta. Para tratar esta complicación, se administran antibióticos y se realiza un drenaje quirúrgico. Otro riesgo poco frecuente es el aumento de la presión arterial asociado con un hematoma de gran tamaño.

¿Qué precauciones se han de tomar antes de la biopsia?

Antes de someterse a una biopsia, es preciso tener una reunión con el médico para que te explica todo el proceso. Es importante que preguntes todas las dudas y que entiendas los riesgos y beneficios. Asimismo, es recomendable llevar una lista de los medicamentos que tomas, incluidos los que no requieren receta, así como las vitaminas y los suplementos de hierbas. El médico te explicará que debes dejar de tomar los medicamentos y suplementos que puedan aumentar el riesgo de hemorragia antes de la intervención. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Anticoagulantes, como warfarina (Coumadin, Jantoven), rivaroxabán (Xarelto), dabigatrán (Pradaxa) o enoxaparina (Lovenox)
  • Medicamentos que evitan que las plaquetas de la sangre se peguen demasiado entre sí, como el clopidogrel (Plavix)
  • Aspirina
  • Ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros) y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE)
  • Determinados suplementos alimentarios, como ácidos grasos omega-3

El médico o el personal de enfermería te informará sobre cuándo debes suspender estos medicamentos y suplementos y por cuánto tiempo. 

Antes de la biopsia, también es necesario realizarse un análisis de sangre y de orina para garantizar que no tienes ninguna infección u otra enfermedad por la cual este procedimiento podría entrañar algún riesgo.

¿Hay que seguir alguna indicación en cuanto a alimentación antes de la biopsia?

Posiblemente, te pidan que no comas ni bebas durante ocho horas antes de la biopsia de riñón.

¿Cómo se hace una biopsia renal?

En la mayoría de los casos, se realiza mediante una aguja fina que se introduce a través de la piel de la espalda para llegar a pinchar el riñón. Esto se hace a través de un ecógrafo u otra técnica de imagen para ayudar al médico a guiar la aguja hacia el interior del riñón y poder extraer el tejido. Por eso se llama «biopsia renal percutánea». 

La prueba se lleva a cabo en un hospital o en un centro para pacientes ambulatorios. Antes de comenzar, te colocarán una vía intravenosa y, a veces, te administran sedantes.

Durante la biopsia, permanecerás despierto y te colocarás boca abajo o de costado, según la posición que permita un mejor acceso al riñón. En una biopsia de riñón trasplantado, la mayoría de las personas se colocan boca arriba.

Los pasos son los siguientes:

Se retira la aguja y se coloca un pequeño apósito sobre la incisión.

Con una sonda ecográfica, el médico identifica exactamente dónde se debe insertar la aguja. En algunos casos, podría emplearse una tomografía computarizada (TAC) en lugar de una ecografía.

El médico marca la piel, limpia el área y aplica un anestésico local para adormecer la zona.

Realiza una pequeña incisión donde se introducirá la aguja y utiliza el dispositivo ecográfico para guiar la aguja hacia el riñón.

Es posible que te pidan que contengas la respiración mientras se toma una muestra.

Es posible que el médico deba insertar la aguja varias veces, generalmente a través de la misma incisión, para obtener suficiente tejido.

¿La biopsia renal percutánea es una opción para todo el mundo?

No es una opción para ciertas personas. Si tienes antecedentes de problemas de hemorragia, trastornos de coagulación o si solo tienes un riñón, el médico podría considerar la biopsia por vía laparoscópica.

En este procedimiento, el médico realiza una pequeña incisión e inserta un tubo delgado iluminado con una cámara de video en la punta (laparoscopio). Esta herramienta le permite ver el riñón en una pantalla de video y retirar muestras de tejido.

¿Qué pasa después de la biopsia?

Pasarás un tiempo en una sala de recuperación, donde te controlarán la presión arterial, el pulso y la respiración.

Te realizarán un análisis de orina y un hemograma completo para detectar la presencia de sangrado y otras complicaciones.

Descansarás tranquilamente durante un período de cuatro a seis horas.

Recibirás instrucciones por escrito acerca de la recuperación.

Sentirás algunas molestias o dolor en el sitio de la biopsia durante algunas horas. Te administrarán analgésicos.

La mayoría de las personas pueden salir del hospital el mismo día, entre 12 y 24 horas después del procedimiento. Una vez en casa, el médico probablemente te recomendará que descanses uno o dos días más. El equipo de atención médica te informará acerca de cualquier restricción de actividades, como no levantar cargas pesadas y realizar ejercicios extenuantes.

El tejido del riñón se envía al laboratorio para que lo examine un patólogo, que es un médico especializado en el diagnóstico de enfermedades. Este profesional utiliza microscopios y tintes para encontrar depósitos inusuales, cicatrices, infecciones u otras anomalías en el tejido del riñón.

Si presentas alguno de estos síntomas, debes llamar al médico:

Sensación de desmayo o debilidad.

Abundante sangre de color rojo brillante o coágulos en la orina después de las 24 horas posteriores a la biopsia.

Cambios en la micción, como incapacidad para orinar, necesidad urgente o frecuente de orinar, o sensación de ardor al orinar.

Empeoramiento del dolor en el sitio de la biopsia.

Fiebre de más de 38°C.

¿Cuándo están disponibles los resultados de una biopsia?

Los resultados pueden tardar hasta una semana. En situaciones urgentes, puede haber un informe completo o parcial disponible en menos de 24 horas. El médico te comunicará los resultados en una visita de seguimiento. Los resultados ayudan a saber más sobre la causa del problema renal y también son útiles para planificar o cambiar tu tratamiento.

Tipos de enfermedades glomerulares

GLOMERULOESCLEROSIS FOCAL Y SEGMENTARIA

¿Qué es la glomeruloesclerosis focal y segmentaria?
La glomeruloesclerosis focal y segmentaria es una enfermedad por la que se desarrolla tejido cicatricial en los glomérulos, que son las partes pequeñas de los riñones que filtran los desechos de la sangre. Esta afección la pueden causar diversas enfermedades. Se trata de un problema grave que puede derivar en insuficiencia renal, y se puede tratar solo con diálisis o con un trasplante de riñón. Las opciones de tratamientodependen del tipo que tengas.

Los tipos deglomeruloesclerosis focal y segmentariaincluyen los siguientes:

  • Glomeruloesclerosis focal y segmentariaprimaria.En muchos casos en los que no se sabe la causa de la afección se llamaglomeruloesclerosis focal y segmentariaprimaria (idiopática).
  • Glomeruloesclerosis focal y segmentariasecundaria.Varios factores, como una infección, una intoxicación por sustancias, enfermedades como la diabetes o la enfermedad de células falciformes, la obesidad e, incluso, otras enfermedades renales, pueden causarglomeruloesclerosis focal y segmentariasecundaria. Por lo general, el control o el tratamiento de la causa subyacente hace más lento el daño continuo del riñón y puede mejorar la función renal con el tiempo.
  • Glomeruloesclerosis focal y segmentariagenética.Esta es una forma poco frecuente que sedesarrolla a causa de mutaciones genéticas. También se llamaglomeruloesclerosis focal y segmentariahereditaria. Se sospecha de esta enfermedad cuando varios miembros de la familia presentan signos deglomeruloesclerosis focal y segmentaria. También se puede presentar cuando ninguno de los padres tiene laenfermedad, pero cada uno porta una copia de un gen alterado que se puede trasmitir a la nueva generación.
  • Glomeruloesclerosis focal y segmentariade causa desconocida.En algunos casos, no se puede determinar la causa subyacente a pesar de la evaluación de los síntomas clínicos y de pruebas exhaustivas.

¿Cómo se puede diagnosticar?

El médico tendrá que hacer una biopsia renal para extraer una muestra de los riñones y examinarla minuciosamente con un microscopio. Posiblemente también realice otras pruebas como análisis de sangre y orina y un análisis genético. Estas pruebas ayudarán a decidir cuál es el mejor tratamiento en cada caso.

¿Qué tratamientos son los indicados para estos casos?

El tratamiento contra la glomeruloesclerosis focal y segmentaria depende del tipo y la causa.

Según los síntomas, los medicamentos para tratar esta enfermedad pueden ser los siguientes:

  • Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina y antagonistas de receptores de angiotensinaII.Estos medicamentos pueden disminuir la presión arterial y reducir la cantidad de proteínas en la orina.
  • Medicamentos para reducir los niveles de colesterol.Las personas conglomeruloesclerosis focal y segmentariasuelen tener los niveles de colesterol elevados.
  • Medicamentos diuréticos que ayudan al cuerpo a eliminar la sal y el agua.Estos pueden mejorar la presión arterial y la hinchazón.
  • Medicamentos para disminuir la respuesta inmunitaria del cuerpo.Para laglomeruloesclerosis focal y segmentariaprimaria, estos medicamentos puede evitar que el sistema inmunitario dañe los riñones. Se pueden incluir corticoides. Sin embargo, estos medicamentos pueden tener efectos secundarios graves, por lo que se usan con precaución.

Laglomeruloesclerosis focal y segmentariaes una enfermedad que puede volver a aparecer. Debido a que la formación de cicatrices en los glomérulos podría ser para toda la vida, debes realizar un seguimiento con el equipo de atención médica para saber si los riñones funcionan correctamente.

Los tratamientos para las personas con insuficiencia renal incluyen diálisis y trasplante de riñón.

¿Esta enfermedad me va a llevar a diálisis?

Las formas primarias, aquellas en las que no sabemos qué causa es la que lo produce, puede llevar a que el paciente desarrolle lo que se llama enfermedad renal crónica, por lo vaya perdiendo función renal y al final acabe en diálisis en un porcentaje importante.

Si pierdo la función de los riñones y me trasplantan, ¿qué me puede pasar después?

Si uno tiene una glomeruloesclerosis focal y segmentaria y recibe un trasplante renal, si es una causa secundaria, no hay ningún problema. Si la causa ha sido la obesidad o la diabetes no se suele recurrir al trasplante. Si es por una alteración genética, tampoco. El principal motivo es cuando se desconoce la causa que provoca esa enfermedad y, cuando se trasplanta un riñón, existe una alta probabilidad de que durante los primeros días pueda volver a aparecer esa enfermedad. Por eso es muy importante utilizar tratamientos que eviten la formación de ese factor circulante en el riñón.

ENFERMEDAD DE CAMBIOS MINIMOS

¿Qué es la enfermedad de cambios mínimos?

El nombre significa que no hay lesiones en el riñón que sean visibles bajo el microscopio. Cuando se hace una biopsia renal, el patólogo mira al microscopio y confirma que no hay ninguna alteración. En general, es más frecuente encontrar esta patología en niños.

¿Cómo se puede diagnosticar?

El diagnóstico se basa en los hallazgos clínicos o la biopsia renal.

  • En adultos con síndrome nefrótico idiopático, biopsia renal.

En los niños, el diagnóstico se puede sospechar (y el tratamiento se inicia) en función de las siguientes características típicas:

  • Aparición repentina de proteinuria inexplicable dentro del rango nefrótico, constituida principalmente por albúmina.
  • Función renal normal.
  • Sedimento urinario no nefrítico (no hay glóbulos rojos en la orina)

La biopsia renal es necesaria en todos los adultos y en los niños con presentaciones atípicas.

¿Qué tratamientos son los indicados para esta patología?

El tratamiento va dirigido a bajar esa inflamación que se ha producido y, en un porcentaje muy importante, esto se hace a través de glucocorticoides. Hay pacientes que son cortico dependientes, es decir, que necesitan esos corticoides de forma continuada porque si no, no logran una respuesta. Si estás en ese grupo, tu médico le dirá que vas a necesitar otros fármacos inmunosupresores, aquellos que modulan la respuesta inmune para poder retirar los corticoides y no necesitarlos de por vida. Si por el contrario es cortico resistente, no va a responder a los corticoides, por lo que va a necesitar de otros inmunosupresores.

¿Esta enfermedad me va a llevar a diálisis?

En menos del 5% hay un mal desenlace que lleva a una persona a recibir diálisis, ya que suele haber una muy buena respuesta con los tratamientos actuales.

GLOMERULONEFRITIS MEMBRANOPROLIFERATIVA

¿Qué es la glomerulonefritis membranoproliferativa?

Es un trastorno renal que implica inflamación y cambios de las células renales. Dicho trastorno puede llevar aproblemas renales. Muchas de las células que componen la estructura del riñón aparecen con una imagen que los profesionales definen como similar a una coliflor, ya que se observa mucho crecimiento de células en la imagen que ofrece la biopsia y por eso se llama membranoproliferativa.

¿Cómo se puede diagnosticar?

La glomerulonefritis membranoproliferativa se diagnostica a través de los signos clínicos que comunica el paciente. Si tiene una orina espumosa o presencia de sangre en orina. Se puede observar un cambio de color en la orina, y de ser clara pasa a un color más amarillento o rojizo, incluso hay personas que se refieren a una orina color coca cola. Asimismo, puede subir la presión arterial. A través de un análisis de sangre y orina se puede ver la presencia de hematíes o de sangre en la orina, así como de proteínas, y se debe tomar la presión arterial. El siguiente paso sería realizar una biopsia renal, que es la que da el diagnóstico definitivo al coger una muestra de tejido renal.

¿Qué tratamientos son los indicados para esta patología?

El tratamiento estará condicionado por la enfermedad que lo cause. Para lo que es fundamental realizar una evaluación profunda para establecer el diagnóstico etiológico que definirá el tratamiento.

¿Esta enfermedad me va a llevar a diálisis?

Va a depender de la causa. Si se puede tratar la causa, se puede evitar que esa patología renal al final lleve al paciente a diálisis.

¿Puedo transmitir esta enfermedad a mis hijos?

En principio no, la enfermedad no se transmite, y hay que tratar la causa.

VASCULITIS RENAL

¿Qué es una vasculitis con afectación renal?

La vasculitis renal, también llamada glomerulonefritis de anticuerpos frente al citoplasma de los neutrófilos (ANCA, por sus siglas en inglés),es una enfermedad autoinmune que hace que los glóbulos blancos ataquen los glomérulos, los diminutos vasos sanguíneos que filtran la sangre en los riñones.

¿Cómo se puede diagnosticar?

Las muestras de orina se envían a un laboratorio para buscar glóbulos rojos, glóbulos blancos, infecciones o exceso de proteínas en la orina. Esta muestra se puede tomar una sola vez durante una cita, de una recopilación de orina durante 24 horas o directamente de la vejiga durante el cateterismo.

¿Qué tratamientos son los indicados para esta patología?

El tratamiento de las vasculitis es un tratamiento inmunosupresor, que se dirige a modular la respuesta inmune e intenta controlar los linfocitos T y los B, que son las células que nos defiende de todo lo extraño. Hasta hace muy poco, el tratamiento que teníamos eran glucocorticoides y, desde el año 2010, se cuenta con un anticuerpo, rituximab, que va dirigido a una parte específica de la célula que forma anticuerpos. Recientemente, también ha aparecido un nuevo fármaco, avacopan, que lo que hace es bloquear el complemento, ayudando así a controlar toda la inflamación que se produce en la vasculitis.

¿Esta enfermedad me va a llevar a diálisis?

Es una enfermedad muy grave, ya que afecta a los órganos vitales, por lo que en un porcentaje importante de pacientes pueden acabar necesitando diálisis.

NEFROPATIA por IgA

¿Qué es la Nefropatía por IgA?

La nefropatía IgA (NIgA) es la enfermedad glomerular primaria más frecuente en todo el mundo. Se puede presentar a cualquier edad, pero existe un pico en la segunda y tercera década de la vida. Afecta más a varones en una razón 2-3:1.

La IgA es una proteína denominada anticuerpo que ayuda al cuerpo a combatir infecciones. La nefropatía por IgAocurre cuando se deposita demasiada cantidad de esta proteína en los riñones. La IgA se acumula en el interior de los pequeños vasos sanguíneos del riñón. Se acumulan depósitos de IgA en una parte del glomérulo. Esto desencadena una inflamación en los riñones. La inflamación es la respuesta natural del organismo ante los daños y las infecciones. Este proceso disminuye la capacidad de los riñones para depurar de la sangre los desechos y el agua. Aunque no existe cura para la nefropatía por IgA, hay tratamientos capaces de retrasar el daño renal.

¿Cómo se puede diagnosticar?

El daño renal causado por la nefropatía por IgA puede demorar años en producirse. Algunas personas que tienen nefropatía por IgA pasan 10 años o más sin síntomas, y hay personas con nefropatía por IgA que no saben que la tienen.Otras presentan una forma más agresiva que se diagnostica antes. El primer indicio de la nefropatía por IgA suele ser la presencia de sangre o proteínas en la orina.

Si los médicos te hacen un análisis de orina en el cual se detectan proteínas o sangre, quizá sospechen que se debe a una nefropatía por IgA. Sin embargo, la presencia de proteínas o sangre en la orina podría deberse a otros problemas renales, y por ello la única forma de confirmar la nefropatía por IgA es haciendo una biopsia renal.

¿Qué tratamientos son los indicados para esta patología?

Aunque no existe cura para la nefropatía por IgA, el objetivo del tratamiento es retrasar el daño renal y enlentecer o evitar el fallo renal.

El tratamiento farmacológico va dirigido a:

  • Disminuir la inflamación.
  • Controlar la presión arterial.
  • Eliminar del organismo el agua extra.
  • Disminuir el colesterol.

Probablemente te recomienden también:

  • Modificar sus hábitos alimentarios para ingerir menos proteínas, grasas, sodio y colesterol.
  • Ingerir más o menos líquido en forma de bebidas y ciertos alimentos.
  • Perder peso.

Asimismo, tendrás que seguir controles periódicos para ir evaluando la salud renal a lo largo del tiempo.

Con estas medidas, en muchas personas se consigue reducir la cantidad de proteínas presentes en la orina.

¿Esta enfermedad me va a llevar a diálisis?

La evolución de la enfermedad puede ser muy variable. Hay personas que no se enteran y viven toda la vida con algunas alteraciones urinarias muy poco significativas y que no les produce ningún problema. Mientras que otras evolucionan muy rápidamente hacia el deterioro de función renal y a insuficiencia renal terminal. Se estima que hasta un 30% de los pacientes a lo largo de 15 a 20 años pueden acabar en diálisis si no se trata de forma adecuada.

¿Esta enfermedad es hereditaria?

No es hereditaria. Aunque sí que hay un componente de susceptibilidad genética. Es decir, que alguien que tenga un familiar con nefropatía IgA puede tener algo más de predisposición, pero no tiene un componente genético.

NEFROPATIA MEMBRANOSA

¿Qué es la nefropatía membranosa?

Una patología glomerular donde se producen anticuerpos. Nuestro propio cuerpo ataca a determinadas proteínas que están situadas en estructuras del riñón, en la membrana del riñón. Al atacar estas estructuras se producen las alteraciones que dan lugar a que se alteren la barrera renal, dejando perder sustancias que en condiciones normales no deberían perderse, como son las proteínas.

¿Cómo se puede diagnosticar?

Se diagnostica inicialmente por la sospecha de un paciente que pierde proteínas en la orina. Fundamentalmente, al estudiar a este paciente, se llevan a cabo una serie de pruebas y actualmente se dispone de una prueba que es la detección de los anticuerpos que nos lleva al diagnóstico hasta en un 70% de los casos en los que la enfermedad está aislada. De todos modos, se sigue necesitando una biopsia renal para llegar al diagnóstico. Hay casos donde esta enfermedad se relaciona con otras patologías, lo que se denomina la membrana secundaria, y es preciso hacer una búsqueda de esas otras enfermedades para descartar que existen en el paciente, como pueden ser infecciones por hepatitis, VPH, lupus o, sobre todo en personas mayores, la presencia de tumores.

¿Qué complicaciones se asocian a la nefropatía membranosa?

El pronóstico varía dependiendo de la cantidad de proteína que se pierda. Puede haber períodos libres de síntomas y reagudizaciones ocasionales. Hay caso en los que la afección desaparece con o sin terapia.

La mayoría de las personas que tienen está enfermedad presentarádaño renaly algunos de ellos progresarán a una enfermedad renal avanzada. Las complicaciones que pueden surgir a causa de esta enfermedad incluyen, afectación de la función renal en diversos grados, y predisposición a cuadros trombóticos.

¿Qué tratamientos son los indicados para esta patología?

Esta enfermedad se trata con medicamentos inmunosupresores. El tratamiento va dirigido a bajar la capacidad de nuestras defensas, de nuestro sistema inmune, de atacar a nuestro propio cuerpo. Estos fármacos van a conseguir bajar la actividad de nuestras defensas, reduciendo así el ataque a las células. El tratamiento clásicamente más utilizado han sido los corticoides, asociados a un fármaco muy antiguo que es la ciclofosfamida, pero en los últimos diez años se están utilizando cada vez más otros tratamientos como pueden ser los anticalcineurínicos, como el tacrolimus o el rituximab.

¿Se puede saber cómo va a evolucionar la enfermedad?

La nefropatía membranosa es muy característica porque en un tercio de los pacientes se resuelve espontáneamente. Otro tercio mantiene esa pérdida de proteínas, por lo que hay que tratar para que esa pérdida sea lo menos posible. Y el tercio restante va a evolucionar a enfermedad renal crónica avanzada y, por lo tanto, va a necesitar diálisis. Por lo que lo más frecuente es dar un periodo de seis meses, mientras al paciente se le administra tratamiento nefro protector para reducir la proteinuria. Si se soluciona espontáneamente, no se hace nada, pero si no se resuelve, se administra tratamiento inmunosupresor para intentar reducir el porcentaje de pacientes que lleguen a diálisis.

NEFRITIS LÚPICA

¿Qué es la nefritis lúpica?

La nefritis lúpica es la afectación renal que se da en los pacientes que tienen lupus eritematoso sistémico. El lupus es la enfermedad autoinmune más frecuente que existe y un ejemplo perfecto de cómo nuestro cuerpo se puede volver ‘un poco loco’ y atacar a cualquier célula u órgano de nuestro organismo. Cuando afecta al riñón, hablamos de nefritis lúpica, que es una enfermedad devastadora porque afecta fundamentalmente a mujeres en la edad media de la vida, condicionando su vida a partir del momento del diagnóstico.

¿Cómo se puede diagnosticar?

En la nefritis lúpica se produce una inflamación en el riñón, alterando las estructuras renales que dejan pasar sustancias que en, condiciones normales, no deberían pasar a la orina. A partir de aquí se observa presencia de proteínas en orina, sangre en orina y, en muchas ocasiones, también deterioro de función renal. Todo esto asociado a algunas características propias de del lupus que se verán al hacer un análisis de sangre, como es la presencia de determinados anticuerpos o de alteraciones en algunas proteínas. Todos estos signos en conjunto nos van a llevar al diagnóstico del lupus y de la nefritis lúpica. Pero para tener un diagnóstico preciso se requiere una biopsia renal.

¿Qué tratamientos son los indicados para esta enfermedad?

En la mayoría de los casos se administrará tratamiento inmunosupresor. Cuando la afectación a nivel renal es muy leve no se precisa de ningún tratamiento específico y solo se requiere tratamiento de la enfermedad global, de las manifestaciones del lupus a otro nivel. Cuando la afectación es importante, si se requiere de tratamiento inmunosupresor específico para el riñón, que se basa en la utilización de corticoides asociados a inmunosupresores como el micofenolato de mofetilo y ciclofosfamida. En los últimos años se han aprobado otros fármacos que son muy efectivos para el tratamiento de la nefritis, como el de belimumab y la voclosporina y, probablemente, en un futuro próximo aparezcan nuevos tratamientos adecuados para el tratamiento de esta enfermedad.

¿Se puede saber cómo va a evolucionar la enfermedad?

La evolución de la enfermedad va a depender sobre todo de la respuesta al tratamiento. Cuanto más grave es la afectación inicial, si hay mucha lesión crónica ya establecida, va a ser más difícil que evolucione favorablemente. Sin embargo, si desde un primer momento hay mucha inflamación y se responde bien al tratamiento, la enfermedad puede evolucionar favorablemente. A priori no hay forma de saber cómo va a evolucionar, por lo que es que es muy importante tener una buena adherencia al tratamiento, y mantener un seguimiento estricto con el nefrólogo.

¿Puedo tener hijos con esta enfermedad?

Cuando una nefritis lúpica está activa, está completamente desaconsejado el embarazo, ya que es una situación de mucho riesgo para la mujer. En cualquier caso, con un tratamiento adecuado y, si se consigue una buena respuesta, consiguiendo que la actividad desaparezca o que se queda a un nivel muy bajito durante un periodo de tiempo, seis meses aproximadamente, en ese momento la mujer sí que puede plantearse el embarazo.